04 DE ABRIL DE 2019

Política D: Derechos Humanos

MERITXELL CALDERÓN VARGAS

El día del hoy el Senador Alejandro Encinas pidió tener dignidad y respeto en el recito por la falta de dignidad con la que se dirigen entre pares, no se ha logrado que la élite política mexicana conviva con la armonía e integridad que la situación social exige.

Ya no se pueden seguir replicando aquellas trifulcas donde volaban zapatos italianos y bolsas de diseñador. Los tiempos ya no dan para que vayan a tomarse fotos y calentar asientos quienes ocupan los espacios públicos porque cada vez estamos más preparadas como agrupaciones, organizaciones y comunidades para conocer qué hacen, con cuánto y cómo lo hacen.

Nos ha faltado dignidad a quienes nos dedicamos a la defensa de derechos humanos, transparencia y rendición de cuentas y contraloría social para tener la fuerza que tienen las organizaciones en Europa y en Estados Unidos. Nos dejamos registrar, empadronar, amaestrar y sujetar a normas gubernamentales que nos quitan autonomía y agencia.

Los medios de comunicación tampoco han logrado hacer un frente común efectivo para proteger a las y los periodistas como trabajadores ni el sistema de protección a periodistas de la Secretaría de Gobernación ha podido frenar los homicidios que siguen deteniendo el avance de la democracia, los derechos humanos y la estabilidad institucional hacia la gobernanza que tanto se desea por amplios sectores de la sociedad que han volcado su confianza al sistema de partidos.

La protección a derechos humanos se ha vuelto un trámite administrativo donde no se tiene claro qué es más importante, el número de expediente o la vida de las personas. No hace mucho tiempo la Comisión Nacional de Derechos Humanos devolvió a la organización con la que colaboro, expedientes de violaciones a los derechos humanos de migrantes por no tener domicilio y nombres completos. La burocracia es un límite para que los derechos humanos puedan ser ejercidos por la sociedad porque en vez de ser un río que lleva a buen cauce y encontrar justicia a las víctimas de violaciones a derechos humanos, les desvía y confunda, les dicen que ya prescribieron los delitos que denuncia y otras situaciones donde el resultado es no hacerse responsables de su trabajo.

Baja California no es el único lugar donde sus órganos garantes del derecho al acceso a la información no tienen todas sus sesiones en línea organizadas de manera lógica y fácil de localizar para permitir un mejor conocimiento de cómo funciona de manera operativa el sistema de protección al acceso a la información, a la protección de datos personales, al archivo, a la rendición de cuentas y que es eslabón entre el sistema anticorrupción y su erradicación.

La protección al derecho a la libertad de expresión es una verdad a medias en lugares como México donde se siguen asesinando a periodistas, personas defensoras de derechos humanos y líderes comunitarias.

 Podemos comunicar hasta cierto punto, podemos usar la información pública hasta cierto nivel y podemos difundir violaciones a derechos humanos mientras no pisemos callos de los grandes detentadores del poder y los recursos. Qué tipo de libertades de decir, difundir, analizar y criticar podemos disfrutar en la vida comunitaria y virtual cuando las voces son mesuradas por el miedo a perder la vida, el patrimonio, la fama pública y la credibilidad.

Las recomendaciones de organismos internacionales como la OEA y la ONU mediante sus comités de expertas y mecanismos de seguimiento al cumplimiento de las convenciones que firma México ante el concierto de las naciones y de las Américas tienen instancias de la Administración Pública Federal que se encargan de que el Estado mexicano cumpla con lo que firma, el encargado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard es quien responde por el actual presidente de la República. México en materia de Derechos Humanos de las Mujeres, Transparencia y Rendición de Cuentas, temas Anticorrupción ha firmado todo lo que ha podido porque siempre le ha gustado ser candil de la calle como país latinoamericano en Norteamérica que ha sido punta de lanza para trabajar estrategias de implementación de mecanismos que hacen posible y efectivo el disfrute de los derechos humanos y libertades gracias a que son una forma de monitorear el poder y evitar que se abuse del mismo.

Hace tiempo nos enfocamos desde la defensa de los derechos humanos en estrategias como “la cultura de la legalidad”, “la ciudadanización de la seguridad”, “la seguridad ciudadana” y caímos en trampas donde la población se iba convirtiendo poco a poco en el sistema de inteligencia del gobierno mexicano. Se sacrificaban libertades para lograr una supuesta seguridad que sólo servía a unos cuantos grupos de poder en el país.

Ahora, ya que muchas activistas feministas, defensoras de derechos de las mujeres y niñas y mujeres en movimiento hemos logrado visibilizar que no necesariamente el Derecho es justo; los y las compañeras de pueblos indígenas nativos y migrantes en Baja California nos han hecho ver que la norma no es justa porque no es intercultural; los grupos de familiares de víctimas de desaparición nos han demostrado que no bastan los protocolos para dar justicia a las familias y que la reparación del daño requiere ser pecuniaria, social, cultural, normativa y debe trascender en la memoria de las naciones.

Ni todo lo legal es justo ni todo lo justo es legal. La cultura de paz, derechos humanos, justicia alternativa, mediación y en general de caminos democráticos hacia la armonía social, son estrategias comunitarias que se dan sólo a partir de las organizaciones de base.

Para poder comunicar dignamente la realidad social no bastan las organizaciones sociales que los gobiernos puedan tener en sus listas, ni los grupos de líderes, ni los cuadros ni las corrientes de los partidos políticos, necesitamos trabajar con las voces locales puerta por puerta de manera respetuosa y con intención de dialogar y recuperar la experiencia de la población bajacaliforniana para hacer políticas públicas y generar estrategias de comunicación social que se basen en realidades y no en conjeturas de grupúsculos de asesores machistas y clasistas que nada saben de vivir en sociedad, que seguramente no saben lavar un plato ni conectar el boiler.

Reflejos en el cielo
@Chanclizquierda

Publicada originalmente en:
http://jornadabc.mx/opinion/04-04-2019/politica-d-derechos-humanos-dignidad-al-comunicar-nos